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viernes, 4 de abril de 2014
Una oportunidad llamado terremoto.
Por Ariel Zúñiga Núñez ( @azetaene )

Si no me equivoco fue Benjamin Subercaseux a quien se le ocurrió eso de que los terremotos han modelado la idiosincrasia nacional. En Chile las cosas se harían mal porque todo es susceptible de caerse en el próximo sismo. El país estaría viviendo con tiempo prestado; que todo se caiga es un hecho futuro y cierto, algo que ocurrirá tarde o temprano, aunque no tengamos una manera de saber cuándo será exactamente.
La ciencia nos dice que un terremoto es una buena noticia, pues libera energía. Ojalá pudiéramos tener uno de seis grados todos los años y todos felices.
Y la economía está conteste con que un terremoto sea una buena noticia, tanto para tirios como para troyanos.
Piñera pudo desatar al máximo su doctrina del shock y de nada sirvió que avisáramos oportunamente.
Cada presidente tuvo su terremoto y su reconstrucción, Bachelet se farreó la suya en Tocopilla ¿se acuerdan a la Javiera Blanco haciéndo el ridículo por la zona?
Pero la concertación está apostando a que le volvamos a creer, la reforma tributaria es un buen intento, la sola derogación del DL 600 (de concretarse) es más de lo que han hecho los socioslistos en 24 años. ¡El cambio de lista de la mariguana es la primera norma decriminalizadora desde las leyes Cumplido!
Y están en plena faena cuando este terremoto surgido en las entrañas del desierto, les cae del cielo.
China se está pegando un frenazo desde hace meses mientras estados unidos se argentiniza a pasos agigantados al punto que los rusos ya le perdieron todo el miedo y el respeto.
Todo eso repercutirá en Chile sobretodo por su absurda dependencia con los EE.UU que Bachelet sólo incrementará, al menos que haga un gobierno al revés del anterior (de su gobierno anterior).
Y por eso la derecha le basta parapetarse en sus “centros de estudio” y esperar a fin de año para culpar a la reforma tributaria del desempleo y la caída en el crecimiento sin mencionar que es la baja del cobre producida por la desaceleración China la causante... y el terremoto le cae del cielo.
Porque podrán culpar al remezón si todo falla, y la derecha cavernaria tendrá que comerse la reforma tributaria por años y apostar sus fichas a la evasión y al lavado de activos.
Y con las demás reformas en lista de espera podrían, en caso de que quisieran llevarlas a cabo, usar una doctrina del shock socialdemócrata pasando la máquina mientras todos están mirando hacia el norte.
Además los nortinos estaban avisados, lo que redundó en que los planes de emergencia funcionaran a pedir de boca.

 No creo que los que nos gobiernen sean de izquierda, su socialismo es tan falso como inauguración del hospital de Curepto. 
De todos modos espero que la repolitizada sociedad chilena, repolitizada a la chilena, le exija que reconstruya a lo Keynes y no a lo Friedman, puesto que el fracaso reconstructivo del “gobierno anterior” es tan patente que no debiera haber gran oposición a que se innove en dicho sentido, y porque se necesitará crear empleo para que en el próximo año no resuciten los carcamales.

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miércoles, 30 de marzo de 2011


Japón florece luego del terremoto siempre que Fukushima lo permita [*]

Por Ariel Zúñiga Núñez ( @azetaene )


A un niño sus padres le regalaron un caballo.
La gente del pueblo dijo "es un niño muy afortunado".
El maestro Zen dijo "ya veremos".
Al tiempo se cayó del caballo y se quebró una pierna, sobrevivió pero quedó cojeando.
La gente del pueblo dijo "es un niño muy desafortunado".
El maestro Zen dijo "ya veremos".
Llegó la guerra y el niño no tuvo que ir al frente por ser minusválido, fue el único joven de su edad que sobrevivió.
La gente del pueblo dijo "es un joven muy afortunado".
El maestro Zen dijo "ya veremos".”
Cuento Zen.

Nuestro país es tan pequeño que no tenemos hacia donde escapar”.
Akira Kurosawa, El fujiyama en Rojo.[**]


Las comparaciones son odiosas y, en algunos casos, absurdas. Este último pareciera ser el caso cuando se quiere poner en el mismo plano a Chile y a Japón. Pese a que ambos se encuentren emplazados sobre fallas geológicas en toda su extensión [1], posean una “loca geografía”, montañas, volcanes, sean franjas angostas de tierra, etc, la diferencia radica en sus habitantes.[2] Y si bien las personas no parecerían más que una diferencia irrelevante a simple vista al colocar a Chile y a Japón uno al lado del otro nos damos cuenta que para que un paisaje sea un país, un estado, un imperio o una potencia depende exclusivamente de los seres humanos que lo constituyen.
Pero Japón no sólo es el doble opuesto de Chile sino que es la excepción a todas las reglas predicadas en cuanto a economía, sociología, teología y ciencias políticas.
Es por esa razón que resulta tan complicado entender qué sucede hoy en el archipiélago asiático, aún más desde Chile en que todo se interpreta de acuerdo a como son las cosas en la plaza de armas de Talca o un crucero de Río Bueno. La labor de los periodistas, superados a cotidiano por las cuestiones más pedestres, se obstaculiza con este escollo inabordable, y se recurre a los “especialistas” que por lo general no son más que intelectuales aficionados con alma y cabeza de reporteros.
Trataré, en este breve artículo, realizar un esfuerzo de comprensión que espero sea seguido, y complementado, por el lector. Es urgente e importante dicha aventura puesto que la ocurrencia de catástrofes similares y en tan poco tiempo ha popularizado las comparaciones superficiales entre un país y otro, para bien o para mal, y en estos momentos se imponen decisiones desde la prevención en materia sísmica hasta la instalación de centrales atómicas [3] en que es oportuno hacerlo, pero de un modo riguroso.
En Chile se usan Toyotas pero no se los fabrica.
Como mencioné, algunas comparaciones son ridículas.
Japón es la segunda economía del mundo después de los EE.UU y, a diferencia del gigante del norte, es el segundo país más igualitario (el primero es Noruega). Para que se tenga una idea Japón posee un producto bruto de 5.390.897 millones de dólares y Chile 199.183 millones de dólares. En cuánto a la distribución del ingreso Chile ocupa el lugar 110, detrás de países como Papua Nueva Guinea, Turkmenistán, Laos, Tanzania y El Salvador.[4]
El archipiélago posee el segundo lugar en el mundo en patentes industriales inscritas al año, después de EE.UU, lo que lo convierte en el mayor productor de ciencia y tecnología del mundo por habitante. [5]
Nada de esto tiene que ver con que Japón posea una población mayor que Chile puesto que no es más que diez veces la nuestra y algo como las tres cuartas partes de la de Brasil. Es la segunda economía en el mundo a pesar de estar veinte años en recesión, tener la mitad de la población que los EE.UU (y un décimo que China). Sería ofensivo tratar de situar a Chile en un ranking de patentes de invención.
Toyota es la mayor empresa de Japón y la cuarta en el mundo con una facturación anual de 203.80 billones de dólares.[6] Sin embargo, el grupo Mitsui, distribuido en muchas empresas tanto en la banca, minería, transporte naval, industria armamentista, etc, está no sólo dentro de las más grandes en el mundo sino que también es la más antigua, así mismo Mitsubishi [7], la mayor productora de armas de un país desmilitarizado constitucionalmente [8] y que sin embargo posee el mayor presupuesto bélico de la región y uno de los mayores en el mundo.
Chile se limita a venderles vino, carne de wagyu (sin cerveza), salmón (pintado y saturado de antibióticos y hormonas), madera y, por supuesto, cobre. Japón de vuelta nos vende hasta pornografía hentai.
Muchos dirán que la balanza comercial aún nos es favorable pero eso es falso ya que casi todos los artilugios que compramos y luego arrojamos al basurero provenientes de los EE.UU, Taiwan, China, Singapur o Malasia son confeccionados con patentes Japonesas y, en último caso, cuando se han falsificado, contienen partes que sólo los nipones fabrican.
Para que usted se haga una idea el Shinkansen, tren bala, fue inaugurado en 1960 en tiempos en que en Chile todavía circulaban tranvías y se construyó para soportar el auge económico pese a que Japón había padecido todo el peso de la segunda guerra mundial. Los EE.UU antes de lanzar las bombas atómicas arrojaron explosivos convencionales en todo el archipiélago durante meses destruyéndolo todo. En Hiroshima cien mil personas fueron evaporadas en un segundo y otras cien mil agonizaron durante semanas, sólo ahí se pulverizaron 90 mil edificaciones. [9.1] Quince años después poseían un tren que corre a más de trescientos kilómetros por hora y que está diseñado para soportar terremotos ya que un sistema de alarma temprano lo frena diez segundos antes que comience uno. [9.2]
La mayor empresa de Chile, y chilena, es CODELCO, que se limita a extraer el cobre y refinarlo al 90% y deshacerse de él en el mercado mundial.
Como podemos ver, a simple vista, Japón y Chile no tienen nada que ver uno con el otro. El que un grupo de adolescentes haya asumido como propia la estética nipona es uno de los tantos accidentes culturales que ocurren en un país dependiente tanto económica como culturalmente.
Las centrales atómicas fallan hasta en Japón.
Una frase cubana que se usa para descalificar a su sistema es: “Esto está tan mal diseñado que no lo haría funcionar ni los alemanes.”
Sólo los nipones podrían desplazar a los germanos en disciplina; los ingenieros japoneses asumen su trabajo como un deber moral, incluso religioso, no se permiten fallas. En Japón no se caen los puentes, de hecho la única falla del Shinkansen hasta la fecha fue en el terremoto de Kobe de mediados de los 90'. A los japoneses no se les hundió ningún edificio, como el Alto Río de Concepción, y, en Tokio, siendo el conurbano más poblado del planeta, el terremoto del 11 de marzo no causó mayores daños.
Se estima que 20 mil personas murieron en el terremoto y posterior tsunami, la mayoría de ellas personas ancianas que se habían retirado a sitios más tranquilos. Se hablaba de daños por 100 mil millones de dólares, es decir, tres veces los de Chile por el terremoto y tsunami del 27 de Febrero de 2010. Pese a que estuviesen subestimados dichos cálculos es necesario decir, algo que en este país nuestros periodistas ignoran o soslayan, que tras las apocalípticas imágenes el imperio del sol naciente está intacto. Nada mejor para un país superdesarrollado, estancado económicamente gracias a su propio éxito, que la destrucción de algunas ciudades para reactivarlo. No sólo Chile superó el terremoto (por Chile me refiero a sus dueños) sino que fue el mejor negocio desde los tiempos de las privatizaciones. Japón no sólo se recuperará sino que florecerá; el abono será la catástrofe.
El problema es que este cataclismo aún no termina, si fuera tan sólo un terremoto y tsunami tendríamos a ejércitos de obreros reconstruyendo su país. La emergencia no concluye hasta que se pueda apagar a Fukushima, es más, podríamos decir que Japón florecerá, el abono será la catástrofe, siempre y cuándo Fukushima lo permita.
La verdad y la mentira sobre la “Isla feliz.”
Fukushima significa literalmente “la isla feliz” [10], en ella trabajaban hasta el once de marzo cuatro reactores nucleares los cuales, se nos ha dicho, resistieron sin problemas los 8.9 ritchter pero no el posterior tsunami.
Las estimaciones señalan que la ola tuvo hasta once metros y en en algunos sitios se adentró hasta 40 kilómetros [11].
El terremoto apagó los reactores pero el agua destruyó los sistemas de emergencia de uno de ellos provocando el accidente nuclear.
Todos saben que el incidente es tan grave como el de Chernobil, sin embargo el gobierno japonés ha llamado a la calma. Pese a que la prensa nipona no ha inquirido respuestas, el que el emperador haya tenido que salir de su ostracismo para sumarse al llamado a la calma es señal inequívoca de que la situación es gravísima.
Las razones del silencio Japonés.
Como dije arriba lo que hace diferente a Japón de Chile no es ni su clima ni su geografía, son los japoneses.
Por eso los errores que se cometen en juzgar a su cultura son, los que en definitivas, impiden comprender qué está ocurriendo.
Los periodistas chilenos, los corresponsales rostro, reiteraban una y otra vez la disciplina del pueblo nipón “aquí no se ha saqueado ningún supermercado” decía una periodista de TVN mientras hablaba con un joven que escarbaba en los escombros en busca de botellas de alcohol. Las personas “hacen filas por horas” y nadie se queja ni se salta un lugar; todo el mundo evacuó tranquilamente, sin pánico, y respetó las órdenes de las autoridades.
Bastante de eso se corresponde con el cliché de “país desarrollado” utilizado en un país subdesarrollado como el nuestro, o de país “oriental”, una especie de templo chaolín con millones de monjes. El jardín del vecino siempre es más verde y su baño más hediondo. Los mismos periodistas que derrochaban epítetos contra nuestros damnificados se deshacían en elogios hacia los japoneses “daba gusto ver cómo sufrían, con qué dignidad, y con una sonrisa en el rostro.”
Sin embargo ese país perfecto en que hasta las catástrofes funcionan bien, casi como planificadas, en que las olas del tsunami se graban en HD (high definition) y se transmiten por la supercarretera digital a alta velocidad (pese a todo no se le cayó ni por un segundo la internet), posee los mayores indicadores de suicidios en el mundo, la precariedad laboral campea, en especial dentro de los jóvenes, y la libertad de prensa es un espejismo, al igual que casi todos los valores occidentales que envidiamos en ellos.
Esto sucede porque Japón no es Chile pero tampoco es Inglaterra o los EE.UU. Como dije es una excepción a cualquier regla, en muchos aspectos se podría decir que es un cripto estado, un fósil viviente.
Pese a que tenga los mejores indicadores sobre igualdad de ingreso, Japón es una sociedad que se estructura explícitamente desde la desigualdad como todas las sociedades que denominamos, de modo cínico o hipócrita, “tradicionales”.
Con eso no quiero decir que las sociedades occidentales sean igualitarias sino que tanto su doctrina política como su ideología pende de la igualdad entre todos los hombres pese a que en la práctica sean sociedades de clase. Tampoco quiero señalar que exista una identidad entre las sociedades occidentales como en las “orientales” al punto de oponerlas unas a otras y discurrir sobre otras entelequias como el “medio oriente”.
Japón es una excepción porque es el único pueblo que se resistió exitosamente al moderno sistema mundial impuesto por los europeos y también al colonialismo. Cuando su elite se dio cuenta que el haber abierto la puerta a los misioneros españoles y portugueses había sido un grave error, el ejemplo de su vecino, China, le bastó y sobró para convencerse que pactar con occidente era aún peor que hacerlo con un demonio. Y tal cual como con Gengis Kan se refugiaron en su isla y no dejaron que nadie los molestara hasta que los gringos les doblaron la mano y los obligaron a abrirse ya a mediados del siglo XIX. [12]
Y así como habían repelido a los mongoles y a los chinos, el nuevo imperio, el estadounidense, también sería resistido. Los japoneses aprovecharon la derrota en la primera batalla para prepararse para ganar la guerra; ya que los EE.UU los obligó a comerciar, es decir, entrar a su economía de dependencia en donde ellos compraran barato y les vendieran caro, los nipones fingieron lealtad y acometieron la tarea de aprender del invasor, comprar su tecnología, contratar sus profesores de modo conservar la autonomía.
Y en vez que comprar sus lujos y pagarlos con el sudor de su pueblo, los gobernantes adquirieron sus secretos y acometieron la tarea que todos en su época juzgaban imposible: Industrializar un estado feudal.
Nunca nadie ha intentado una obra como la que se propuso la elite japonesa y llevó a cabo hasta sus últimas consecuencias. En un par de décadas Japón pasó de los samuráis a la guerra mecanizada, de las armaduras de seda a los buques acorazados, de las katanas a las ametralladoras y desde la economía de subsistencia a la de producción de manufacturas para la exportación. En vez que ser colonizado ejerció su papel de colonizador, en vez que ser víctima de un imperio se transformó en imperio y en imperialista.
Los estadounidenses le destruyeron todo pero no lo más importante, los japoneses ya eran industrializados y capitalistas y, para colmo, no tuvieron que vivir el parto europeo, no precisaron renacimiento, reforma, ilustración, ni revoluciones políticas. La elite japonesa instaló el sistema capitalista en un pueblo feudal y le calzó como un guante.
Por eso son disciplinados, no porque sean mejores que nosotros sino porque son distintos. Pertenecen a un mundo que se fue, en Europa central hace más de 500 años, en Chile hace unas décadas por la reforma agraria.
¿Japón un estado feudal? ¿No estaré exagerando?
El régimen político de Japón es parlamentario por lo que en formalidad es un régimen democrático, aunque sea una monarquía constitucional. No nos olvidemos que la constitución fue impuesta por Mac Arthur durante la ocupación de post guerra; antes ya se había occidentalizado desde la formalidad en los tiempos de la restauración Meiji.
Sin embargo quienes mandan son las grandes compañías pues ellas son el principal empleador y los japoneses luchan para obtener cargos en ellas y una vez empleados se entregan a las corporaciones lealmente. Es por eso que se ha mantenido un régimen feudal el que ha tratado de ser replicado en todo el mundo en que las compañías no son más que un lugar en que se trabaja o un productor de manufacturas; son un feudo, los miembros del feudo, jerárquicamente organizados, lo defienden y luchan por su prosperidad sin cuestionar la autoridad, sólo acatando. La innovación se produce dentro de esas compañías. A diferencia de un sistema corporativista [13] , con lo que generalmente se confunde al Japón de la guerra, esto no se obtuvo ni por una restauración ni por una contrarevolución conservadora intentando suprimir los conflictos entre clases y fijándose intereses comunes, nacionalistas – desarrollistas. Japón no hizo más que cambiar su sistema económico conservando sin variación su sistema social. Las vestimentas occidentales han sido impuestas por sus ocupantes y dominadores, los EE.UU , y por sus mercados, pero se puede dudar fundamentadamente en que sean genuinas en atención a que el partido liberal (conservador según los parámetros occidentales) ha gobernado ininterrumpidamente durante 60 años. Sólo la profunda crisis de las últimas dos décadas ha permitido el nacimiento de un nuevo Japón, en parte debido al descrédito en que han caído las grandes compañías por no poder ofrecer la estabilidad laboral de otrora. Es decir, la crisis de la política, la desconfianza general ante las instituciones, se manifiesta en el descrédito a las empresas, así son de importantes en Japón.
Ya que una relación feudal es producto de la transacción de un vasallo y un caballero, el primero obtiene la seguridad de la cual carece y su precio es la lealtad, la imposibilidad de ofrecer seguridad ha mermado la lealtad de los nipones al statu quo forzando a la secularización. El resultado ha sido la emergencia del partido democrático que ha obtenido poder en desmedro de la pax americana.
Yukio Hatoyama asumió el poder para expulsar a las bases estadounidenses de Okinawa y tuvo que dimitir por haber aceptado que se quedara una. En dichas bases los estadounidenses acopian bombas atómicas “por si acaso” pese a que la capitulación de Japón no sólo la desmilitariza sino que la desatomiza. (no puede producir, vender, comprar, ni acopiar armamento nuclear)
Pero esos cambios no pueden leerse de inmediato como progresos, tampoco como buenas noticias, en Japón no existe un enfrentamiento, y en casi ningún sitio del mundo lo hay, entre una izquierda y una derecha. Hatoyama y Kan (el actual primer ministro) son favorables a la autonomía japonesa pero eso no significa la socialización de los medios de producción sino que el fortalecimiento de su sociedad así como está construida.
De ese modo Japón podría sufrir un tránsito desde el feudalismo al corporativismo, incluso al mero populismo de derecha en que se realizan promesas a las masas imposibles de cumplir. Para que funcionara el sistema industrial la elite de Japón destruyó las bases de su sistema feudal, su éxito económico disolvió a un resabio de éste, a las familias, el fracaso del feudalismo corporativo en incorporar a toda la población hace que el archipiélago se enfrente a una secularización repentina y no querida. Sus nuevos gobernantes ya no deben hablar con los jefes de familia o los dueños de las fábricas sino que directamente con las masas. En medio de esta crisis se desató el mega sismo y tsunami, y la posterior catástrofe nuclear, todo lo visto hace suponer que en vez que generar una reacción contraria a sus instituciones éstas se han reforzado (hasta el momento) y los japoneses han defendido con el mismo fervor con que lo hicieron los kamikaze a su imperio a sus grandes empresas, entre ellas a las Tepco (Tokyo Electric Power Company), la décima empresa más grande de Japón y las número 143 en el mundo [según Forbes] que es la responsable de la catástrofe. Los capitalistas de todo el mundo ven en esto un ejemplo: Cuánto le gustaría que todos estuviéramos tan bien amaestrados.
Gobierno, empresa, prensa, Estado.
La distinción oriente occidente es falaz, y también lo es la separación entre lo público y lo privado, hablar de sociedades tradicionales y modernas, como opuestas, nos hace caer de bruces en el Japón High Tech y en el modo en que su prensa ha abordado el accidente nuclear en Fukushima.
La separación entre lo público y lo privado es propio de una sociedad secularizada o que se entiende de ese modo. Las sociedades en que la religión, los gobiernos y las familias funcionan como un todo las denominamos integristas. Una sociedad moderna tiene un gobierno laico, los hombres se emancipan de las familias al llegar a la adultés, la religión es un asunto reservado a la privacidad al igual que la sexualidad, el derecho defiende un sistema moral neutro que sólo criminaliza lo intolerable bajo toda circunstancia, las ideas fluyen libremente, la prensa discute abiertamente de lo que se le venga en gana.
Lo que acabo de describir es el autorretrato complaciente de los modernos occidentales. A esto le podemos añadir las pinceladas típicamente capitalistas: El gobierno no se mete en economía (salvo en lo intolerable bajo toda circunstancia), nadie en el bolsillo de otro y existe una barrera natural inexpugnable entre lo público y lo privado en materia económica.
Este es el mono que nos pintan nuestras elites: Somos modernos, somos occidentales, somos capitalistas y laicos.
Sin embargo, los EE.UU emprende guerras en todo el mundo contra los infieles musulmanes, los grandes empresarios designan indirectamente a los gobernantes de los estados financiándoles no sólo sus campañas sino que sus vidas, las decisiones económicas “privadas” afectan a todo el planeta y en definitivas nos gobierna más allá de cualquier papel firmado para la galería. La prensa es controlada por quienes manejan la economía por lo que se divulga libremente sólo aquello que los beneficia y se silencia o maquilla aquello que les perjudica.
Tal disonancia entre lo que es el mundo y lo que se dice que es genera, en todo el mundo occidental, frecuentes conflictos políticos, estallidos sociales y ensayos académicos. Se usan toneladas de tinta al año tratando de cuadrar el círculo de un mundo liberal y al mismo tiempo dividido en clases sociales, mundializado y controlado por una casta transnacional. Los que hablan de democratización también parlotean sobre modernización como si alguna vez todos llegáramos a ser reinas, tan ricos como los nórdicos, laicos como los franceses y tan demócratas como los gringos se creen.
Japón es la demostración palmaria de que toda la teoría marxista y el 99,9% de la teoría política liberal no son más que embustes. El capitalismo no tiene nada que ver con nuevas formas de organización política y o social, es tan sólo el corolario de la industrialización y por más que este prospere liberando de las cadenas a los esclavos esto no implica que dejen de serlo. La industria también provee de sujeciones invisibles, de sistemas de control de multitudes que evitan el espectáculo de la trata pero conservan a la sociedad intacta, tal cual como en los tiempos del primer Estado. [14]
En Japón no existe prensa libre porque no existe nada parecido a una sociedad democrática, sus habitantes se resignan a la catástrofe nuclear no por su santidad sino porque han sido disciplinados en una sociedad feudal que en vez que secularizarse sólo se ha desarticulado produciendo violencia [15] , suicidios [16] , indigencia y exclusión de los débiles y ancianos. Los caballeros feudales son hoy los que controlan el gobierno, la industria y los medios. Su vida es la guerra aunque se dé de modos pacíficos como en la economía.
Se dan cuenta que había que tener paciencia, en el fondo de todo Japón y Chile comparten mucho más de lo que creeríamos superficialmente, nuestra elite es un bloque granítico, existe una identidad entre gobierno, empresariado, medios e iglesia. Los antes encomenderos mata indios hoy son grandes personajes y adornan las revistas de papel cuché.
El capitalismo funciona igual de bien, o igual de mal, en China, Arabia Saudita, Indonesia o Chile.
La diferencia que parece abismal entre Japón y nosotros se puede sintetizar en una frase: Su elite eligió dominar al mundo y con ello a su gente, han sido exitosos, se han ganado su autonomía; nuestra elite eligió rendirse a los intereses foráneos sin dejar de dominar a su población, han sido exitosos, Chile es un ejemplo de dependencia económica, política y cultural.
Los esclavos japoneses tienen un pasar mucho mejor que el nuestro pero siguen tan sometidos como nosotros.
Notas.

[*] Ver la serie de artículos que escribí desde el día mismo del terremoto de Chile el 27 de Febrero de 2010 empezando por Mediodía de una Madrugada Agitada. http://violenciaycontrol.blogspot.com/2010/02/mediodia-de-una-madrugada-agitada.html y El día después de la catástrofe: http://violenciaycontrol.blogspot.com/2010/02/el-dia-despues-de-la-catastrofe.html Los nueve artículos restantes en el siguiente enlace: http://violenciaycontrol.blogspot.com/search/label/terremoto
[**] http://www.youtube.com/watch?v=skBhYKT0cQ8 O al final de esta entrada.
[1] Chile es el segundo país más sísmico después de Japón, en Valdivia se registró el hasta el momento mayor terremoto de la historia (9.5 richter) que produjo un gigantesco tsunami que en el puerto de Corral consiguió arrojar buques cargados al patio de una siderúrgica. Más de un centenar de japoneses y decenas de haitianos perdieron la vida amén de más de dos mil chilenos. Uno de los pocos registros fílmicos del terremoto y tsunami de 1960 se encuentra en la película del historiador Leopoldo Castedo “La Respuesta” en: http://www.youtube.com/view_play_list?p=DC359F06A6962BE2 O al final de esta entrada.
[2] Sin ser una isla, Chile, ha sido destacado por muchos autores por su carácter “insular”. La cordillera de los andes representa una barrera inexpugnable al igual que los campos de hielo en el sur y el desierto de Atacama en el norte. Sin ser una isla desde siempre ha estado aislado.
[3] El gobierno de Sebastián Piñera ha realizado en estos últimos días anuncios en ambos sentidos: Un acuerdo para la prevención sísmica con Japón y un acuerdo para instalar centrales nucleares con los EE.UU. Gobiernos de Japón y Chile presentan sistema de alerta masiva para emergencias, La Tercera 28 de marzo de 2011 http://www.latercera.com/noticia/tendencias/ciencia-tecnologia/2011/03/739-354433-9-gobiernos-de-japon-y-chile-presentan-sistema-de-alerta-masiva-para-emergencias.shtml Acuerdo nuclear firmado por Chile y EE.UU. contrasta con anteriores convenios, La Tercera 19 de Marzo de 2011 http://diario.latercera.com/2011/03/19/01/contenido/pais/31-62833-9-acuerdo-nuclear-firmado-por-chile-y-eeuu-contrasta-con-anteriores-convenios.shtml
[4] En Japón la diferencia entre el decil más pobre y el más rico es de 4,5 y entre quintiles 3,4; en Chile, en cambio, existe una diferencia de 31,3 veces entre los ingresos del quintil más pobre y el quintil más rico y 13, 1 si la comparación es entre deciles. Si existiera un análisis más fino la diferencia sería aún mayor puesto que el quintil más rico incluye desde profesionales y funcionarios públicos de carrera hasta empresarios que ganan por sentarse en un directorio 30 veces el sueldo de éstos. Es decir, Chile es un país tan desigual que existe una diferencia de 10 veces entre el primer y último quintil del quintil con mayores ingresos. PIB per cápita en: http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_por_PIB_(PPA)_per_c%C3%A1pita Chile, lugar 54 U$ 14.331 ; PIB http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_por_PIB_(nominal) Chile lugar 44 U$ 199 183.- ; Países según igualdad de ingreso, conforme al índice Gini: http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_por_igualdad_de_ingreso Chile: Lugar 110 entre 124 países. Indice Gini: 0,538 comparación entre quintiles 31,3, entre deciles 13,1 , información actualizada en 2006. La información de Gini para Japón es de 1993 y ha bajado considerablemente la calidad de vida desde entonces sin embargo no existe punto de comparación con Chile. Ver: “Distribución del ingreso en Chile. Nueve hechos y algunos mitos . Dante Contreras, disponible en http://bit.ly/hPTNrz
[5] En: “Las inesperadas recetas de la reactivación japonesa”, Sanford M. Jacoby, Japón de Hiroshima a Potencia Económica. Le Monde Diplomatique. Editorial Aún creemos en los sueños, Chile 2006.
[7] Si bien la Mitsui no es la empresa más grande de Japón según Forbes, Heinz Dieterich la considera por lejos la más grande del planeta si se analiza en conjunto (pues es un Holding, Keiretzu para los nipones) y su facturación estaría alrededor de 500 mil millones de dólares al año, dos veces y media el PGB de Chile. Es considerada una de las empresas más antiguas del mundo, pero, si se lo analiza como un grupo económico, es por lejos la más antigua del planeta. Fue fundada en 1673. Mitsui Group controla, entre otras empresas a: Mitsui & Co. , Chuo Mitsui Fiduciario Participaciones , Japan Steel Works , Mitsui Chemicals , Mitsui Construction Co., Ingeniería y Construcción Naval Mitsui, Mitsui Fudosan , de oro y Mitsui, Mitsui Mining & Smelting , Mitsui exploración de petróleo Co. (MOECO), Mitsui OSK Ltd. líneas , Mitsui Petrochemical Industries Ltd., Mitsui-Soko, Mitsui Sumitomo Insurance Group , Oji Paper Company, Sumitomo Mitsui Baking Corporation , cemento Taiheiyo , Toray Industries , Toshiba Corporation , Tri- Gestión Logística neto. Mitsui Grupo también tiene interés sustancial en el Valle y Caemi Mineração e Metalurgia , que posee el 70% de Mineraçoes Brasileiras Reunidas (MBR). Mitsui Engineering and Shipbuilding Co, MOEX USA, MOECO, Macondo oil y estas a British Petroleom (BP), responsable de el desastre ecológico del golfo de México. La Mitsubishi, que también es un holding, fue fundado por una dinastía de samuráis en 1870, produce desde lápices grafito hasta lanzamisiles, desde buques hasta satélites. La Mitsubishi fabricó las aeronaves caza Cero que tanto daño causaron a los EE.UU en la auténtica guerra del pacífico, hoy posee decisivos intereses mineros en el norte de Chile con los cuales, gimnasia financiera de por medio, se lleva toneladas de cobre a Japón sin pagar impuestos. http://en.wikipedia.org/wiki/Mitsui http://en.wikipedia.org/wiki/Mitsubishi
[8] Japón está desmilitarizada según su constitución pero eso es un fraude, sus autodefensas es un ejército con todas las de la ley, y hasta ha tenido experiencia en combate apoyando a los EE.UU en sus múltiples guerras, su presupuesto es el mayor de la región, incluso al de China. Si consideramos que son los Japoneses quienes pagan las bases de los EE.UU en Okinawa y son ellos quienes han pagado para que se trasladen algunas a Guam, son quienes más gastan en armas en la región y están entre los países con mayor presupuesto militar del mundo. “El eje Militar Japón Estados Unidos”, Emilie Guyonnet en Japón de Hiroshima a Potencia Económica. Le Monde Diplomatique. Editorial Aún creemos en los sueños, Chile 2006. Armas nucleares gringas en japón Preocupaciones estadunidenses: ¿primero Alemania, ahora Japón?, Immanuel Wallerstein http://www.jornada.unam.mx/2010/01/10/index.php?section=opinion&article=018a1mun
[9.1] Los datos en “Hiroshima, 6 de Agosto de 1945”, John Hersey, Japón de Hiroshima a Potencia Económica, artículos seleccionados del Le Monde Diplomatique. Editorial Aún creemos en los sueños, Chile 2006.
[9.2] La información sobre el Shinkansen se ha tomado del documental japonés sobre el tren bala transmitido por TVN en el 2008 y por el programa Ingeniería de lo Cotidiano (Megaestructuras) de National Geografic. En este último programa también se mostró cómo el sistema de alarma temprana de terremotos japones cerraba las cañerías de gas puesto que es obligatorio el uso de una válvula electromecánica activada remotamente, es decir, el sistema detecta las ondas de choque de un terremoto antes de que el movimiento emerja a la superficie y envía un mensaje de texto a todos los celulares, detiene los ferrocarriles y cierra todas las válvulas de combustible, al mismo tiempo y en todo el país ¿Este es el sistema que ha dicho Piñera que se implementará en Chile? También se ha consultado: Japón y sus inversiones para cien años en “Japón, Estados Unidos y la economía-mundo”, de Immanuel Wallerstein. http://fbc.binghamton.edu/219spj.htm
[10] Gentileza de Elise Hendrick.
[11] CNN Chile 29 de Marzo de 2011.
[12] Japón estuvo aislado 251 años, hasta 1854, cuando el comodoro estadounidense Matthew Perry forzó la apertura del Japón a Occidente bajo el Tratado de Kanagawa. Las nuevas condiciones llevaron a una guerra civil y recién en 1868 se entronizó la restauración Menji que industrializó planificadamente al país. Incluso podríamos decir que recién en esa época nace Japón como una entidad coherente ya que hasta ese entonces era un conjunto de feudos. Pensemos que en esa época Chile entra en guerra contra España en solidaridad con el Perú y la armada peninsular destruye la ciudad de Valparaiso que era mayor puerto del Pacífico sur. Pongo este ejemplo porque para ese entonces Chile ya estaba plenamente integrado a la economía mundial y era dependiente de Inglaterra. Años después (1879) son los Ingleses de Valparaiso quienes arrastran al país a la guerra del salitre (conocida con ingenuidad por los chilenos como guerra del pacífico) en contra del Perú y Bolivia. Medio siglo más tarde los japoneses se transformarían en uno de los más sofisticados constructores de aviones del mundo y enfrentarían a la mayor potencia aérea y naval, los EE.UU. Chile recién construyó su primer avión en 1985 el cual no es más que la pegatina de distintos modelos de aeronaves ya construidos. http://es.wikipedia.org/wiki/T-35_Pill%C3%A1n
[13] Como en Chile, al menos es así para Naomi Klein en su doctrina de Shock.
[14] Lo que la izquierda ha olvidado en el último tiempo es que lo que se debe abolir es el Estado no un modo específico y contingente como este se ha desenvuelto en la historia. Hablando del Estado, otro interesante nexo entre Japón, mesoamérica y los tsunamis se encuentra en la cultura Valdivia, en el actual Ecuador. Los valdivia producían una cerámica altamente superior a su época, casi idéntica a la que confeccionaban los japoneses en el mismo periódo histórico. Según el documental ¿Quién descubrió América? Del History Channel en la época que los valdivia (se desarrollaron entre el 3500 y el 1800 antes de Cristo, un violento mega sismo devastó Japón y algunos huyeron mar adentro para evitar el tsunami perdiéndose en el horizonte. http://www.podcaster.cl/2010/10/violencia-y-control-social-69/ Durante años he sostenido que el Estado, a diferencia de lo que sostiene Robert Carneiro, no constituye un paso necesario sino que un accidente prácticamente irreproducible y que sólo pudo haber sido aprendido. Para ello no es necesario que arribara a América un Estado, bastaba que se exportaran los elementos que luego lo constituyen, aquellos de los cuales habla Carneiro. Pues bien, los valdivia son la cultura sofisticada de más antigua data en mesoamérica, es posible que toda la civilización precolombina provenga de los japoneses. El estado también se “sembró” en la Polinesia, se importó un estado larvario que condujo a cacicazgos desde Hawai hasta Rapa Nui.
[15] Los jóvenes se reunirían para golpear o asesinar indigentes o personas desvalidas, las jóvenes se prostituirían para comprar ropa de marca, los niños hostigarían a sus compañeros hasta la muerte o la venganza de ellos, son las consecuencias de un país en que el único valor es el dinero y que la familia fue destruida por el exceso de trabajo y la búsqueda de éxito a cualquier costo. “Adolescentes japoneses fascinados por la violencia”, David Esnault, en Japón de Hiroshima a Potencia Económica, artículos seleccionados del Le Monde Diplomatique. Editorial Aún creemos en los sueños, Chile 2006.
[16] Muchos preferirían pasar la aplanadora cultural occidental para evitar comprender el suicidio en Japón caricaturizando el fenómeno al confundirlo con el Seppuku (suicidio ritual que era practicado por los samuráis) o por los atentados suicidas en aviones Cero llamados Kamikaze (viento divino, término surgido en la guerra contra los mongoles y que hacía referencia a un tifón). Sin embargo el suicidio de la actualidad tiene muy poco que ver con algún ritual de guerreros o de una táctica bélica desesperada; tampoco con la protesta de Yukio Mishima. Está relacionado con las altas exigencias educacionales y laborales y el alto precio de la marginación en una sociedad en que se socavaron radicalmente sus sistemas de creencias en menos de una centuria. Existen campañas en Japón para reducir los suicidios a veinte mil al año, igual cantidad es la que fallece por accidentes de tránsito y se estima que murieron por el terremoto y tsunami, sin embargo la cifra supera los veinte mil con creces al año y va aumentando. “Unos 32.000 japoneses se suicidaron en 2008, superando la barrera de los 30.000 por undécimo año consecutivo.” Suicidio aumenta en un 15% “Se disparan los suicidios en Japón”, por Ewerthon Tobace, BBC Mundo. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_7963000/7963395.stm En Chile los suicidios se esconden puesto que la prensa se autocensura y no informa la ocurrencia de los mismos, incluso cuando se realizan en lugares públicos. Según las estadísticas del Servicio Médico Legal se registran más ingresos que homicidios. Por más que haga falta un estudio riguroso sobre el suicidio en Chile podemos decir que, aunque altas las cifras, son incomparables con las japonesas. Sobre el suicidio en Japón consultar también “Adolescentes japoneses fascinados por la violencia”, David Esnault, en Japón de Hiroshima a Potencia Económica, artículos seleccionados del Le Monde Diplomatique. Editorial Aún creemos en los sueños, Chile 2006.






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viernes, 16 de abril de 2010

Sentando las bases para una mejor productividad.

Por Ariel Zúñiga Nuñez


Ha llegado la lluvia, al menos una quincena de ventaja le dio al gobierno para que actuara y como vemos, nada. Escombros sobre escombros, adobes licuados, niños tapados con plásticos, periodistas bien abrigados y alimentados impostando la congoja, la calamidad evitable exhibida con asombro.

Aunque desde aquí se escuchen los martilleos de los techistas, y hasta aquí llegue el olor a chaleco mojado de sus buenas intenciones, sabíamos desde el principio que todo era una continuación del espectáculo, por otras vías, y de la calamidad por la acción de otros eventos naturales previsibles.

Los especuladores, que deberían adornar nuestro escudo junto a los pacos y los perros vagos, se frotan las manos, y no es por el frío, como los cientos de miles de damnificados. Socios, amigos y financistas del gobierno anterior; ministros, subsecretarios, intendentes ¡y hasta el presidente! de la administración actual. Esperaban ansiosos la lluvia que desmoronara por fin la quimera de la reconstrucción y arrojara los cuerpos sobrantes a las fauces del libre mercado: El shock, a río revuelto ganancia de pescadores.

Nada mejor que los adobes irreparables por efecto de la humedad para soslayar las normas de monumentos nacionales; nada mejor que niños moquillentos en la TV, y tiritando para justificar la miserable política de arrojar mediagüas como solución habitacional definitiva.

Son transitorias, dicen, como los arreglos en la villa olimpica que cumplieron 25 años de transitoriedad y el 27 de febrero quedaron en el suelo.

Qué mejor que un pueblo de rodillas, entumecido, estilando, atacado inclemente por un terremoto, un tsunami, un diluvio sin protección, y para colmo, por la piratería avalada por nuestra clase dominante. Asediado por las buenas intenciones de los vampiros, de todos quienes quieren esquilmarlos, explotarlos, empezando por el gobierno, siguiendo por los bancos y todo el macroempresariado “caritativo”.

Los buitres con maletín que recorren las zonas devastadas, comprando por tres monedas los terrenos sin que el gobierno haga nada, sin que se congelen las transferencias, como se hizo luego de la erupción del Chaitén, o se utilice la “zona de emergencia” para algo diferente que para amedrentar al propio pueblo arrodillado.

Qué mejor para la raza de mercanchifles que nos asolan que un país en mediagüas ansioso que le pasen un chuzo y una picota para emplearse en el PEM y el POJ por un plato de garbanzos.

Es el modo de crear los empleos prometidos, de aumentar nuestra “productividad”, bajando los salarios de facto al llevar a un diez por ciento de la población a la más angustiante miseria.

Y las cifras dirán que Chile sigue creciendo, el próximo año será de un crecimiento “sin precedentes”. Cada ventana que le hagan a la mediagüa, cada bolsa plástica que le arrojen encima, aumentará el IMACEC, el miserable nivel de ingresos “fomentará la inversión extranjera”, y los multimillonarios recursos del cobre, de lo cual hoy nadie más habla, aportarán al “crecimiento” local, al menos de la cifras, mientras son disfrutados en otras latitudes.

Lo único transitorio será el aumento del royalty, que se aumenta dentro de niveles risibles, y se hace de modo que no “se vayan a enojar las grandes compañías”. No vaya ser cosa que se enojen y se aburran de enriquecerse a nuestra costa.



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domingo, 14 de marzo de 2010

Despacho de nuestro corresponsal en Chivilingo.

Por Cristobal Cornejo desde la zona del desastre




Chivilingo es un villorrio costero en el que no viven más de treinta personas durante el año. Es conocido sólo porque en medio del cerro y bosque se construyó a mediados del siglo XIX la primera central hidroeléctrica de Sudamérica para proveer de energía a las minas de los Cousiño. Está ubicado aproximadamente a 2 kms de Laraquete (hacia el sur) y a 7 de Lota (hacia el norte).

A este lugar llegamos mi compañera, Tania, y yo la tarde del día 28 de febrero tras un tenso viaje desde el sector libre “El Boldo” del lago Lanalhue (a 40 kms de Cañete y 120 de Concepción aprox), para comprobar en carne propia la suerte que sus padres habían corrido con el terremoto del día anterior. Ellos, ya sesentones, tienen una casa a no más de 100 metros del mar. Y no son los únicos; más de una veintena de casas se extienden entre la Rinconada norte y sur.

Este hecho nos preocupaba de sobremanera, conocidos los efectos del terremoto y maremoto en la zona del golfo de Arauco, la costa norte de Concepción y la costa de la VII región.

Evidentemente el comportamiento del mar y la bastante atrasada alerta de tsunami obligaron a quienes se encontraban en Chivilingo a dormir un par de noches en un cerro cercano. Lo mismo ocurrió en otras zonas. No obstante, el terremoto no dejó con daños graves las casas del lugar y, afortunadamente, el maremoto no golpeó directamente, el temor se apoderó de los habitantes, en su mayoría gente por sobre los cincuenta años.

Uno de los efectos más perversos que pudimos percibir en las personas que tuvimos la oportunidad de abordar en Contulmo (pueblo a 6 kms desde donde acampábamos, primer lugar donde fuimos por información) y las que trajimos en nuestro viaje de regreso a Chivi fue el provocado por la interrupción de las comunicaciones: ésta lleva a las personas a pensar las ideas más optimistas y las más trágicas sobre la suerte de sus cercanos, perturbándose minuto a minuto el sistema nervioso.

Al momento del terremoto y las siguientes 24 horas estuvimos sin ningún tipo de información fiable sobre los efectos del sismo en el lugar que más nos preocupaba. Supimos de boca de la gente que la zonas costeras de la VII y VIII habían sido muy afectadas, pero no supimos nada de Chivilingo, lo que nos tuvo con una extraña sensación más intensa que la normal incertidumbre.

En el momento exacto del terremoto, acabábamos de meternos a la carpa, luego de una regada velada frente al fuego, el lago y la luna casi llena. Vivimos el terremoto en una carpa, sólo con los ruidos animalescos y terrestres de fondo (los bajos más subbajos que jamás hemos sentido), por tanto, nos fue imposible dimensionar los estragos acontecidos en las zonas pobladas rurales y urbanas…. Mirándolo bien, no pudimos estar en un lugar menos traumático, en un mejor lugar, sin histeria colectiva ni los peligros de las urbes, tan sólo los sorprendentes daños sufridos por el camino asfaltado que va de Cañete hasta Angol.

Luego de sumarnos al caudal de desinformación y especulación comunitaria, comenzamos a vivir el suceso de manera más… normal (?), acrecentándosenos el temor por el estado de nuestros familiares y amigos a lo largo del país.

Elementos.

- Los efectos sociales de la incomunicación personal y de los medios, directamente relacionados con la geografía (zonas rurales, lejanía de las rutas principales) y con la enorme centralización política territorial y del imaginario social construido por los medios de comunicación masivos, así como por la fragilidad de las comunicaciones ante eventos de la naturaleza, a pesar de que los adalides del progreso y la tecnología tiendan a presentar sus avances como cuasi-infalibles.

Ya llegados a Chivilingo, terminamos por integrarnos de lleno en la manera generalizada de vivir aquellos días: retomando poco a poco la comunicación con nuestros cercanos, apurando la organización de la alimentación y de los “turnos de guardia” a propósito de las réplicas (y, principalmente, potenciales tsunamis), siendo testigos de las distintas reacciones de las personas frente a nuevos temblores y enterándonos con entusiasmo sobre lo saqueos y ataques a la propiedad en diversos lugares.

Al día de la redacción de este comentario (7 de marzo) aún no he visto ninguna imagen fotográfica ni televisiva de los efectos del terremoto y maremoto, ni de los saqueos, y si no hubiera una radio a pilas, con pilas, y la saturante radio Bío-Bío, tampoco nos habríamos enterado tan en detalle de lo ocurrido en Concepción y otros lugares.

- cómo los medios de comunicación nos someten o integran a la “realidad”, empapándonos de los problemas y dramas normales a las circunstancias que se extienden por el territorio. Un elemento moderno y nada de natural, ya investigado por numerosos comunicólogos, pero que no debemos perder nunca de vista.

¿Tiene uno derecho a no hacerse cargo de los problemas que ocurren más allá de nuestra comunidad y que sólo conocemos indirectamente a través del filtro mediático?

- Es particularmente interesante el tema de los saqueos y robos, al igual que el de la organización comunitaria, que viene unida a este hecho y al tema del racionamiento del agua y los alimentos.

¿Qué es lo que se critica en el fondo?

El aprovechamiento de algunos “desalmados” que robaron más allá de lo “estrictamente necesario”. Aún no escucho a nadie que condene a priori el robo de víveres o de los llamados “artículos de primera necesidad” (distinción creada y que inconcientemente hace notar la línea existente entre los productos que satisfacen necesidades humanas reales y los que son grotescas creaciones del ethos mercantil).

Es imprescindible potenciar el vehemente ataque a la propiedad privada, el germen destructivo-creativo aún presente en momentos excepcionales de nuestra vida cotidiana y develar la trascendencia de la auto-organización comunitaria, extendiéndola a otros momentos de la vida y politizándola.

El poder comprende el peligro de dejar pasar estas prácticas, por lo que ha adoptado varias maneras de reprimirlas y evitarlas. Primero, canalizando ayuda a través de municipalidades y juntas de vecinos (es decir, utilizando los canales ya constituidos) y asegurando el orden con presencia militar. Respecto a los saqueos: por un lado, ya hay gente devolviendo en las calles los artefactos robados. Por otro, se ha castigado (un castigo de clase) a diversas poblaciones en Concepción, indicadas como “turbas saqueadoras que deben estar disfrutando de los muchos artículos robados”, dejándolas abandonadas en cuanto a ayuda básica se refiere, mientras que numerosos testigos indican a todo tipo de personas como saqueadores, no sólo proletarios.

Más allá del saqueo a entidades comerciales (y el vandalismo contra símbolos del poder mercantil), el peor efecto de la psicosis potenciada por los éstos tuvo relación con el enorme clima de desconfianza y enfrentamiento entre poblados colindantes, lo que llevó a los vecinos a armarse (no sin accidentes) y a exigir la presencia de los militares en las calles y otras medidas de seguridad.

En Chivilingo, recibimos unos con histeria, otros con escepticismo, la noticia de primera fuente sobre el supuesto robo que sufriríamos como comunidad a manos de pobladores de Laraquete, lo que nos llevó a intensificar las guardias nocturnas y a inventar ridículas armas para defendernos de los supuestos atacantes. Una infernal situación, pesadilla apuñalante (nunca concretada) para quien aún cree en la posibilidad de otra práctica de lo político.

Sin embargo, en el fondo me entregaba. Comprendía que quienes vendrían serían “los malos” y no tanto “los necesitados” y que les interesaría pura mierda material. El lumpen proletariado no tiene nada que perder, salvo los ojos abiertos en las condiciones de sobrevida. De ahí su arrojo e indolencia. Yo también pagaría su desilusión, viviría su venganza. Cuando el estado de excepción no es la excepción sino la regla, no pueden esperarse reacciones de otro tipo.

Por otro lado, el desprecio por la propiedad privada está ligado, simultáneamente, al fetichismo de la mercancía incrustado, pero más allá, al desprecio por el valor de cambio. Muchos de los elementos robados, productos suntuarios grotescos, destinados tanto al uso privado como a la puesta en mercado informal. Yo hubiese saqueado primero, por el placer de destruir los enormes ventanales y cortinas de los palacios del consumo y las finanzas; luego, por la rebanada de plusvalía que ha sido robada a generaciones de proletarios. Una venganza Benjaminiana.

La indolencia destructiva del lumpen proletariado ¿podremos canalizarla en aras de la revolución comunista anárquica? Quiero creer que con enorme esfuerzo colectivo y claridad, si.

Este actuar fue la principal razón de la exigencia ciudadana por la presencia militar en las calles. Por tanto, la actitud de este sector hacia otros proletarios los ubica hoy como enemigos de clase que justifican la autodefensa popular. Y peor, actúan como elementos reaccionarios, porque desvían las energías colectivas y legitiman el poder de las fuerzas del Estado.

A pesar de esto, la fiesta del saqueo generalizado rechaza de plano el recorrido lineal que lleva a la adquisición de bienes, esto es el trabajo asalariado, obediente y controlado. Porque saquearon delincuentes de oficio, dueñas de casa; unos saquearon botillerías, otros la línea blanca de las tiendas. Todos unidos por el mismo hilo, uno que lleva a mostrar la verdadera naturaleza de las mercancías, como productos que adquieren su valor en el intercambio real de valores inventados, en el dinero y en la ideología del esfuerzo y del trabajismo (¡cuánta imprecación hacia el pueblo de Lota escuché por esos días! Concluí: un pueblo explotado por generaciones y que de un día para descubre las comodidades de la asistencia estatal y la economía de subsistencia no se interesa nunca más por la esclavitud asalariada), pero que no mantiene su estatus desde el momento en que las personas rompen con la imposición sagrada de su presencia y la toman sin permiso porque ha sido fruto del trabajo del proletariado en bloque. El proletariado la crea y la niega. Hasta los billetes se queman.

- Ironías del terremoto social: hace un rato han venido al sitio donde se ubica la casa de los padres de mí pareja, T., una tanqueta de militares en ronda. Los han invitado a una taza de café. Un soldado me ha visto cara de fumador y me ha invitado afuera con él. Ahí me ha contado con entusiasmo sobre sus aventuras represivas y de orden. Incluso me ha dejado una cajetilla con cuatro cigarros y me ha ofrecido un segundo cigarrillo… ¡para que me duren más los otros! Mientras me contaba sus violentas actuaciones los días anteriores contra vándalos y otros sinverguezas no podía dejar de viajar hasta el pasado e imaginar por analogía el trato a los otrora upelientos.

Pasado varios días del terremoto, en la radio se suceden los llamados a trabajar por parte de empleadores y del “retorno a la normalidad” por parte de la prensa. No puedo sacar de mi mente el afiche francés de mayo del 68 que dice “Retorno a la normalidad” y aparecen varias ovejas en fila rumbo al… ¡trabajo!



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viernes, 12 de marzo de 2010

Sobre los viudos de Bachelet y otros tantos hipócritas.

Por Ariel Zúñiga Núñez



Michelle Bachelet Jeria, la “hija del general”, educada en la principal institución formadora de torturadores de los EEUU, experta en el abuso de la emocionalidad fácil, la manipulación de los macabeos y los mamones, ha dejado por fin el palacio de la Moneda asumido después un golpe blanco, marquetero y escuestológico.

Del mismo modo que llegó a la vida pública se va: mediante la falsificación de la opinión pública y custodiada por milicos, de esos que en Haiti usan casco blanco y aquí disparan a matar.

El día en que el ejercicio de la hipocresía sea considerado un deporte olímpico muy pocos podrán disputarnos nuestro preeminente lugar en el podio: Aquellos que hablan de libertad económica consolidan con todas sus fuerzas los monopolios; los que parlotean sobre los DDHH siempre encuentran a un “otro” a quién culpar cuando aprietan el gatillo, empezando por los dioses y sus caprichos.

David Riquelme es el último ciudadano chileno asesinado por Michelle Bachelet. Y lea bien, no digo asesinado por personas a su cargo, ocupo la misma tesis que los abogados de DDHH alegaron hasta el hartazgo, aquella usada para juzgar a Alfonse Capone (Al Capone), la autoría mediata.

Pinochet no mató a nadie con sus propias manos -aunque dicen que ganas no le faltaron con su Lucía- sin embargo fue capturado en la London Clinic por asesinato ¿Cual es la razón de ello? Lo que he señalado, para matar no es preciso jalar gatillos, dar órdenes in situ, pagar sicarios, o dar uno de los golpes cuando se actúa en grupo o pandilla. En los casos en que se es el jefe de una institución jerarquizada y disciplinada, y se ordena cumplir fines con independencia de la licitud de los medios, se asesina como un jefe de la mafia, como un Pinochet o una Bachelet.

Cuando nuestra ex presidenta envió a los asesinos del GOPE, policía militarizada instruida de acuerdo la doctrina de la seguridad nacional vía escuela de salvación de las américas, a “custodiar” predios privados evitando así que los mapuche se manifestaran, no podía menos que saber que iban dispuestos a matar. Y así lo hicieron con Matias Catrileo y Jaime Mendoza Collio. Si a alguien le arrojo un león el que lo mate no es sólo una eventualidad, es prácticamente una certeza. En igual proceder incurrió su ex excelencia cuando arrojó a los milicos pintados para la guerra a corretear con balas a los que piden agua.

La última vez que reparé en esta situación desapareció mi cuenta en facebook y fue vandalizado mi blog, teléfono y correo electrónico; sé que quienes están detrás de esos ataques se dicen de “izquierda”, y profundamente comprometidos con los DDHH. Me caben dudas si comprenden los alcances de defender a todos los hombres y mujeres, sin distinciones, de los abusos del poder, o si simplemente usan este discurso como patente de corso para justificar sus tropelías. Quizá es a tal punto patológica su hipocresía, la que linda en la esquizofrenia, para afirmar aquí y negar allá el mismo argumento.

El punto es que la señora Bachelet ha asesinado a compatriotas, menos que Pinochet pero eso no la hace menos asesina, en cuestiones morales los criterios cuantitativos no valen.

Y tales homicidios quedarán en la impunidad, entre otras cosas, por los diez mil millones de pesos que costó el museo de la memoria lo que dejó con pega a unos cuantos adalides del lloriqueo institucionalizado.

Del mismo modo son responsables, al igual que Capone, los que construyeron edificios habitacionales con diseños o materiales insuficientes. Que quede claro, no digo que deben responder por cuasidelito de homicidio, digo que son asesinos pues en nuestro país un terremoto es un hecho futuro de fecha incierta es decir, lo contrario a una eventualidad o un caso fortuito. En igual crimen incurrieron las autoridades que posibilitaron dichas construcciones.

En el país más sísmico del mundo, y costero, un tsunami no es una eventualidad, un caso fortuito, no es Godzilla que emerge de las profundidades del océano y destruye todo a su paso, es una catástrofe aplazada, en suspensión. Aquellos que no avisaron, que se negaron a señalizar, que no reaccionaron a tiempo son ASESINOS, no son solamente buenos ciudadanos negligentes que puedan disculparse alegando “se me chispoteó”.

Todos estos crímenes quedarán en la impunidad, Bachelet pasará colada, hasta la repostularán para el 2014.

Porque en este país hoy materialmente derrumbado, nunca ha dejado de ser hegemónica la omertá del crimen, la indecencia que mientras más abusiva es más celebrada y hasta venerada.

Por eso Bachelet no quería sacar a los milicos”, se apuran en decir los fariseos sacando el poto de la jeringa. El punto acá no es si enviaba o no a los militares, los que en caso de catástrofe están obligados por ley a trabajar por única vez en sus tranquilas vidas, lo que está aquí en entredicho son las instrucciones con las cuales actuaron y las que su ex excelencia no puede desconocer.

Los milicos debían viajar con camiones aljibes, caravanas con víveres, cascos blancos y ayuda material. Sin embargo Bachelet los instruyó a limpiar las calles, a actuar enérgica y “ejemplificadoramente”. Nuestra ex presidenta, un dechado de virtudes para tantos adormilados compatriotas, ¡les ordenó enfrentarse a nuestros propios hermanos con la bala pasada, como si ingresaran a una ciudad ocupada por el enemigo!

Bachelet es una asesina y debe responder. Pasará el tiempo, estos días se olvidarán y se recordarán con nostalgia, pero yo no olvidaré lo que he visto, he leído y he escuchado. Les pido por favor que no me hablen más de derechos humanos aquellos que creen que haber pasado por Villa Grimaldi inhabilita a alguien cometer crímenes de lesa humanidad.

Insisto, no me muestren sus cicatrices, sus certificados de dolor y de tormento, ya bastante he llorado por los muertos de ayer.

¿Qué parte del “nunca más” no han entendido?


Respecto a la responsabilidad de nuestros gobernantes por los efectos devastadores del sismo y tsunami vea, son culpables y con dolo de Rafael Algacino.

Los terremotos en el Paraíso Neoliberal, altertaperu



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jueves, 11 de marzo de 2010


Lo urgente y lo importante.

Por Ariel Zúñiga Núñez


Sebastián Piñera asume la primera magistratura del país y la ceremonia es ambientada con cuatro sismos consecutivos que calificarían en cualquier lugar como terremoto. Dos de ellos fueron superiores en magnitud a los devastadores movimientos telúricos de Turquía y Taiwan; mientras que uno empató con el de Haiti.

Qué duda cabe que nuestro país es el más sísmico del mundo. Infinidad de testimonios y anécdotas de extranjeros se refieren a ello. El más conocido es el relato de Darwin que en Concepción sufrió un sismo y posterior tsunami de la misma intensidad que el del 27 de febrero; o el de la selección de tenis de copa Davis de Suecia, encabezada por Stefan Edberg, en 1985. En esta última ocasión los tenistas escaparon del país importandoles un bledo si su huída los descalificaba.

Hace unos pocos minutos en el congreso pleno de la ciudad de Valparaíso, atiborrado de autoridades nacionales, dignatarios extranjeros y periodistas, se celebraba el cambio de mando de Bachelet a Piñera, cuatro terremotos en media hora casi frustran el rito.

El primer temblor, el mayor de todos, llevó a las autoridades competentes (SHOA) a decretar una alarma de tsunami desde la V a la X región, Valparaíso incluido. Es decir, el congreso nacional debería haber sido evacuado y los dignatarios conducidos a un lugar alto (el congreso nacional se encuentra a pocas cuadras de la ribera y a muy pocos metros sobre el nivel del mar).

Hace algún tiempo una solicitud para instalar letreros en el borde costero que indicaran la dirección de evacuación y las zonas seguras e inseguras en caso de tsunami, fue rechazada porque podía afectar el turismo. En nuestro país siempre existe una buena excusa para mentir o para mentirnos; mientras el congreso nacional se zamarreaba todas las autoridades, literalmente todas, miraron para el costado, como si la estructura debiera necesariamente protegerlos o la naturaleza limitarse por deferencia a ellos.

¿Igualdad ante la ley?

Se supone que todos, tanto gobernantes como gobernados, estamos obligados por las leyes. La ley se presume conocida por todos, nadie puede alegar su ignorancia como motivo para su incumplimiento.

Frases repujadas en bronce, sin embargo, son sólo mitos del derecho que nos hace olvidar su contingencia, su vinculación con el poder, su determinación por los hechos. En Chile, desde luego, esa característica mitológica es aún más ostensible, por ejemplo, la alerta de tsunami regía para todos los habitantes del país MENOS PARA LAS AUTORIDADES. Y peor, ellas, consientes de su impunidad ante la ley requerían de información adicional para actuar o del consejo de sus asesores. Nuevamente el colapso de las lineas telefónicas los dejó al margen de la legalidad.

Y si de mitos legales se trata el de la presunción de conocimiento de la ley es el más burdo de todos. En primer lugar, dado nuestro mediocre sistema educativo en todos sus niveles, son muy pocos los abogados que conocen las leyes que nos rigen por ende, casi no hay ciudadanos que sean gobernados por normas que conozcan.

Nuestras autoridades han desempolvado una ley dictada en los sesenta durante un estado excepcional, la de terremotos *.

Es preciso recordar que gran parte de las leyes que nos rigen, con la notable excepción de las creadas en los últimos veinte años, se han promulgado durante estados constituciones extraordinarios, momentos en que los congresistas delegaban su representatividad en el presidente. Leyes extrañas, en mayor medida desconocidas, y redactadas en la oscuridad, entre gallos y medianoche.

La ley de terremotos castiga el aumento de precios desmedidos a los productos básicos. Lo extraño comienza cuando pensamos que en los tiempos en que se dictó la norma no regía la libertad de precios a rajatabla que prescribe la constitución de Lagos-Pinochet. De hecho existía una repartición pública, la DIRINCO, encargada de supervisar el respeto a los precios máximos. Burocráticamente el SERNAC es el sucesor de la DIRINCO pero no le fueron legadas ninguna de sus atribuciones. Quién vende un huevo a mil pesos comete una acción deleznable pero si el gobierno quiere castigarlo me parece que está forzando las cosas.

En primer lugar, esta ley de terremotos es un conejo que acaban de sacar del sombrero. Quizá sólo uno de los burócratas del palacio de gobierno se acordaba que existía. En segundo lugar, la desigualdad ante la ley entre gobernantes y gobernados, es decir, el principio fundacional de la tiranía, se refuerza cada vez que las autoridades no se dan aludidas por los mandatos generales o cuando ellas hacen de sus caprichos o urgencias del momento, magicamente, normas que les permiten hacer lo que quieran cuando quieran.

La reacción en contra de los saqueadores es desmedida y al mismo tiempo coherente con el abuso generalizado que pongo de manifiesto. Me pregunto si secarlos en la cárcel evitará que en cincuenta años, para en el próximo mega terremoto seguido de tsunami, todos se abstengan de conductas antisociales. En un país en que la norma es vivir ajenos a los hechos y en plena ignorancia del pasado no veo qué función pueda cumplir la mano dura salvo satisfacer la sed de venganza sádica de nuestras autoridades.

Lo urgente y lo importante.

George Orwell, el gran escritor anarquista británico, puso su pluma y todo su talento al servicio del imperio que siempre combatió, durante la segunda guerra mundial. Lo urgente desplazaba lo importante. Era preciso derrotar a Alemania, luego vendría lo demás.

No se lo puede criticar por ello en lo más mínimo, en España dio casi hasta su último aliento defendiendo la revolución en el bando del POUM.

Chile posee muchos y muy buenos escritores, es el momento en que apliquen el criterio de Orwell: Estamos en una situación crítica, el terremoto y el tsunami han desnudado un país africano que moraba invisibilizado en una careta modernizada, y ha creado otro, que no existía, apenas unos cuántos kilómetros al sur de la capital.

Un país sin agua, luz, ni techo. Autoridades sobrepasadas preocupadas de llegar al final del día y nada más.

Me pesa la indolencia de nuestras elites que ven en esto una oportunidad para sus negocios; pero me violenta aún más la actitud de tantos izquierdistas que corrieron a ver si sus heredades estaban indemnes y luego se han dedicado a sus importantes asuntos sin que nada los perturbe. Mientras ellos dirimen si Trotsky o Lenin tenían la razón, yo seguiré poniendo mi luciferina lucidez al servicio de comprender lo que está sucediendo.


* Ley 16.282.



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